viernes, 1 de junio de 2018

ESCUDOS Y HONORES DE CÁDIZ.

Intentaremos con este post dejar clara algunas notas sobre los escudos de la ciudad y de la diócesis de Cádiz y también sobre los honores que le son otorgados a la misma.

En primer lugar, el escudo de la ciudad representa a Hércules cubierto por una piel de león, separando con sus manos a dos leones y con una maza en los pies encuadrado en la leyenda HERCULES FUDATOR GADIUM DOMINATORQUE (Hércules fundador y patrono). Se cree que fue en tiempos de Carlos I cuando aparecen las columnas que ya documenta Gerónimo de la Concepción en 1690 y la cartela de NOM PLUS ULTRA. 

El origen del escudo es enigmático y hay diversas teorías que apuntan a diferentes reinados para su ejecución, siendo la más aceptada que fuese asignado por Alfonso X cuando la conquista de la ciudad. Para ello se basan en que la ciudad cada vez que se nombraba iba acompañada de la leyenda de Hércules incluso en Bulas Papales, como la del Papa Urbano IV. 

Sin embargo, la referencia más antigua del escudo la encontramos en Sellos Concejiles de España en la Edad Media en el siglo XV. La segunda más antigua es el grabado de Hoefnagel.

En cuanto a los honores de la ciudad, se supone que ya los Reyes Católicos le dieron el título de
Noble, al aparecer la ciudad acompañada de este adjetivo en documentación de 1512 que se encuentra en la Santa Caridad.

Sin embargo los títulos de Muy Noble y Muy Leal se les dan a Cádiz en 1521 al formar Cádiz parte de la liga confederada contra los comuneros, siendo los títulos otorgados por Carlos I.

El título de Muy Heroica será concedido por Fernando VII en 1816 tras el Primer Sitio de Cádiz y la Guerra de la Independencia en reconocimiento por los servicios prestados a la nación. 

El escudo catedralicio aparece comentado ya en textos de los siglos XVI y XVII. 

Fuente: Fierro Cubiella, Juan Antonio. Historia de Cádiz, Cádiz, 1993. 

jueves, 19 de abril de 2018

EL CONVENTO DE LA MERCED.

Dentro de nuestro repaso por los diferentes conventos extinguidos de la ciudad, nos faltaba hablar de uno que se encuentra en el corazón de barrio de Santa María, nos referimos al convento de la Merced, del cual todavía conservamos su iglesia a pesar de las vicisitudes que la historia le hizo sufrir.

convento de la Merced en la maqueta de Cádiz.
La orden mercedaria se instaló primero en la primitiva Ermita de San Roque a fines del siglo XVI. Al ser necesario el derribo de esta ermita para construir la puerta de tierra, la orden tuvo que emigrar y buscar otra sede. No fue nada fácil puesto que existía un sentimiento contrario en la ciudad a la nueva creación de conventos. Fueron Fernando de la Cerda y Constanza Dávila los que consiguieron que Fray Domingo de los Santos pasara a la ciudad los trámites fundacionales con el permiso de los Duques de Medina Sidonia. Álvaro de Gramaja, caballero del hábito de Cristo en Portugal, cedió unas casas y terrenos en el barrio de Santa María donde el 10 de marzo de 1629 se fundaría el convento y la Iglesia, terminando las obras en 1638.

Los estudios más recientes sobre el Gades romano ubican en este entorno el foro de la ciudad, aunque la existencia de un gran pozo que abasteció entre otros, a la fuente de Hércules que se colocó en la plaza del Ayuntamiento nos hace extrañarnos de esa ubicación.

Del convento poco podemos decir en cuanto a estructura y forma, pues poco se refleja en los escritos consultados que hablan más del templo eclesiástico del que se nos dice que siendo de una sola nave destacaba el retablo mayor construido por Blas de Escobar, y según Fray Gerónimo de la Concepción estaba demasiado ahogado, por lo que la arquitectura llenaría el templo. Existían dos tablas de la Virgen atribuidas a José Valdés. También destacaban doce bultos- relicarios de los apóstoles atribuidos a José de Arce. Destacan en las guías de Cádiz también las pinturas de San Serapio y de la bóveda de la Sacristía.

Hablan de la existencia contigua de la capilla de la Esclavitud a la que no hacen mención en lo artístico.

plaza de la Merced, en la actualidad.
Con la orden de exclaustración del convento de Mendizábal en 1835, éste quedó abandonado y en 1845 Diego F.Gregory solicitó el solar para montar la fábrica de Gas Zacheroni y Copañía, hasta 1867 cuando el reciento quedó libre y convertido en jardines.

Serían las llamas en el ambiente previo a la guerra civil las que destruirían casi por completo el templo, quemando gran cantidad de enseres y figuras (El cristo de Sopranis o la propia Virgen de la Merced por ejemplo) y conservándose hoy solamente la portada y la torre original.

En el centro de la plaza donde se ubicaba el convento y su huerto, se instaló en 1935 un teatro de finales del siglo XIX que había pertenecido al parque Genovés para que hiciera las labores de Mercado. Hoy día es la sede del Centro Municipal de Arte Flamenco.


lunes, 2 de abril de 2018

Acercamiento a la colección de arte de Emilio de Sola y Ramos en la calle Adolfo de Castro de Cádiz.

Tras la publicación hace algunos meses sobre el arte perdido en la ciudad, los coleccionistas de arte en Cádiz en el siglo XIX (ver enlace http://respiracadiz.blogspot.com.es/2017/12/el-arte-perdido-en-cadiz-coleccionistas.html), nos llegó la noticia de la aparición en guía del viajero de 1930 de parte de la colección de arte que fuera de Luis de Sola y que heredó su hijo Emilio de Sola y Ramos, tras un aviso del siempre atento historiador Juan Antonio Vila. En la citada guía del viajero se nos dice sobre las colecciones privadas de arte lo siguiente:

"Hasta finales de siglo pasado existieron algunas colecciones de cuadros y objetos artísticos entre las cuales cita D. Adolfo de Castro la de D. Manuel Sáenz de Tejada, en la calle de Doblones, esquina a Cuartel de Marina, con cuadros de Durero, Morales, Murillo, Zurbarán, Ticiano Rubens y otros notables pintores, pero todos fueron desapareciendo y a parte de algún que otro cuadro de relativa importancia, sirviendo de adorno en algunos salones gaditanos, solamente conocemos los restos de la colección de D. José Luis de Sola, en la calle del Molino, procedentes en su mayoría de la colección formada por el banquero Sr. Gargollo y en la cual además de algunos muebles y esculturas, figuran cuadros de Rubens, Zurbarán, Rambrant, Fernández Cruzado, El Panadero y otros y algunos de los cuales se reproducen en esta GUÍA y que pueden ver los aficionados, mediante un permiso facilitado en la oficina de la Junta del Turismo, (Plaza de Mina-Bellas Artes,)"

Lo más curioso es que por primera vez hemos encontrado reproducciones gráficas de esos cuadros de la colección de Emilio de Sola (antes de su padre y Gargollo) y también es anecdótico que fuera visitable previo permiso.

Primero aparece en la guía parte del despacho del que fuera alcalde de Cádiz a partir de 1931 y parte de los salones con la colección;





SALÓN

















DESPACHO












La aparición de estas dos fotografías son ya significativas para la historia local de la ciudad, primero por ser la vivienda de un alcalde republicano y segundo porque en esta casa tuvo lugar una reunión el 13 de abril de 1931 que designaría al primer ayuntamiento republicano antes de su proclamación oficial en el Ayuntamiento al día siguiente, más si cabe con la colección de arte y decoración de la casa que se nos presenta.


Lo siguiente que nos aparece en la guía sobre la colección son las fotografías de diversas obras atribuidas a "primeras líneas" de la historia del arte por entonce y que procedemos a su reproducción en este post.

Así, la primera pintura que nos aparece es este San Diego de Alcalá, entonces atribuido a Zurbarán y que hoy día ya tiene confirmada su autoría. Este cuadro fue pintado hacia 1658 para el ático de un retablo dedicado al Santo en el convento del mismo nombre en Alcalá de Henares, estando hoy en el Museo del Prado.

La segunda obra que nos aparece en la guía es este "Bobo de Triana" atribuido a Velázquez. Al no ser nuestra especialidad la historia del arte hemos procedido a consultar al Doctor  Lorenzo Alonso de la Sierra y al historiador del arte Carlos Maura Alarcón, coincidiendo ambos en señalar que la atribución les parece errónea a primera vista, aunque está inspirado en Los Borrachos de Velázquez. No hemos podido averiguar qué fue de esta obra a día de hoy.




Luego aparece este retrato de García del Barrio atribuido a Goya del que no hemos podido descubrir nada.



Seguidamente nos aparece esta "Dama desconocida" atribuida a Rembrandt, que también los historiadores del arte han rechazado como tal, sin saber hoy tampoco su paradero, aunque seguramente se encuentre en alguna colección privada.

La siguiente obra es este "Diputado doceañista" de Fernández Cruzado, del que tampoco aún hemos podido descubrir nada.

Más adelante encontramos "El triunfo de la Paz" atribuido a Rubens. La consulta con Lorenzo Alonso de la Sierra nos confirma que nos encontramos ante una de las muchísimas versiones según Rubens, pero nunca de él.

El "Pêdro Zaldívar guerrillero" atribuido a Goya parece una obra más tosca y menos cuidada.

Significativo al menos es el retrato del general Menacho atribuido a El Panadero.
De mayor calidad artística según Lorenzo Alonso de la Sierra, es este San Andrés atribuido a Tintoretto, aunque el Historiador del Arte nos asegura que parece ser una obra más del barroco.



Lamentablemente, poco más sabemos de estas obras, y de las muchas otras que no aparecen en la guía y que también formaban parte de la colección, donde destacaba sobre manera un Ecce- Homo de Alonso Cano. 

Dejamos y pedimos a los historiadores del arte que sigan investigando estas colecciones privadas que existieron en nuestra ciudad en otro tiempo, su autoría y su paradero actual, para que pronto podamos saber más de todo el arte que perdió en nuestra urbe gaditana. 

lunes, 19 de marzo de 2018

EL MONASTERIO DE LA CANDELARIA

Después de la entrada sobre el Convento de los Descalzos, algunos gaditanos me pidieron que escribiera algo sobre la historia de otro convento desaparecido, en este caso del de las agustinas de la Candelaria. Lo titulo Monasterio porque así aparece en la publicación Paseo histórico-artístico por Cádiz de J.N.E por Buenaventura Hernández de 1843 que me sirve como fuente principal para describirlo.

La orden de las Agustinas Descalzas se establece en Cádiz en 1567 siendo en un principio sólo 12 mujeres en la parroquia del Rosario, teniendo que venir sus instructoras desde Jerez. Será en 1593 cuando se trasladen a la ermita de Nuestra Señora de la Candelaria, donde se adquieren las casas inmediatas para fabricar los dormitorios, inaugurándose el 29 de noviembre de 1593. 

Esta pequeña ermita era propiedad de los moriscos y tras su expulsión quedó a merced del obispo Antonio Zapata. Durante el saqueo anglo-holandés de 1596 la ermita fue casi devastada, teniendo que refugiarse las agustinas en Sevilla y en Jerez. En ese saqueo la imagen de la Candelaria fue escondida en un pozo cuando ya estaba siendo pasto de las llamas. Durante tres años se creyó que la imagen había sido quemada pero, accidentalmente en 1599 un niño cayó al pozo y dijo que en el fondo una mujer le había ayudado a salir. Al vaciar el pozo se recuperó la imagen de la Virgen de Candelaria que permaneció hasta el fin del convento en sus dependencias. 
Para recaudar fondos para el convento además de la limosna se situó en la entrada una imagen de Jesús niño en el acto de pedir limosna con la siguiente leyenda;

"¿Cómo el que hasta aquí llegó
sin dar limosna se va?
Sin duda no reparó
que es a mi madre a quien la dá
y quien la pide soy yo"

El monasterio se reedifica entre los años 1680 y 1690 y así es como lo describe la publicación antes mencionada: "La iglesia es de tres naves, la del centro grande y las laterales mui pequeñas y estrechas", sin dar una descripción del convento, aunque podemos apreciarlo en la maqueta de la ciudad que se conserva en el Museo de las Cortes de Cádiz. 

Presta especial atención el autor de la obra al altar del Sagrario, donde se situaba la Cofrradía del Descendimiento con su misterio, del que dice que es de calidad el Cristo y no tanto las demás figuras. El Descendimiento es fundado por el niño Miguel de Omaña en 1670, niño que quedó impresionado con la talla de la Quinta Angustia de Sevilla, costeando su padre las figuras para Cádiz.

En el coro de las monjas, se situaba una imagen de Jesús de la Sentencia que se cree que es la que hoy se venera en la Merced y es titular de la cofradía del mismo nombre.

Sobre el derribo del convento y la creación de la actual plaza de Candelaria seremos escuetos. Un informe del ayuntamiento alertaba sobre la ruina en parte del mismo (no así de la Iglesia). En 1874 con Fermín Salvochea de alcalde se procedió al derribo no sin la protesta de muchos católicos, entre ellos de Emilio Castelar, que había nacido frente a él, y que curiosamente daría nombre a la plaza que nunca quiso en el solar del convento. 

jueves, 8 de marzo de 2018

EL CÁDIZ 3.

Después de la urbanización completa de todo el arrecife y los rellenos de la barriada de la Paz impulsados por los alcaldes franquistas en esa apuesta personal y absurda de conseguir llegar a los 150.000 habitantes costase lo que costase, sin tenerse en cuenta la contaminación que produce el construir en primera línea de playa edificios altos, llegó un nuevo proyecto a la ciudad en los años 70, el denominado como Cádiz 3, ya que el anterior había llevado el nombre de Cádiz 2.

El Cádiz 3 se centraba en urbanizar casi toda la unión desde Cortadura a San Fernando y se basaba en los planos realizados por los ingenieros Mario Peñalver y José Sánchez Martínez- Conde. En este proyecto se alió el Ayuntamiento con la Banca Central y Fomento para iniciar unas obras que incumplían varios requisitos (por ejemplo la ley del Suelo), y que fue apoyada por el alcalde Beltrami aunque los terrenos no estaban calificados para la urbanización. Toda esta trama beneficiaría a la Bética de Autopistas y Dragados y construcciones.

Fueron muchas las protestas del Colegio Oficial de Arquitectos y de la Comisión Provincial de Urbanismo. 
proyecto Cádiz 3

En septiembre de 1974, la empresa Dragados y Construcciones comenzaba a urbanizar los terrenos de la playa en la margen derecha del istmo. La ilegalidad residía en que no se cumplieron los trámites de la ley de Suelos. Se pidió que se revocase la licencia otorgada a los especuladores, pero el Ayuntamiento no sólo se negó a revocar la licencia, sino que actuó en contra del Ministerio de la Vivienda que no había dado el visto bueno al proyecto. En mayo de 1975, el Ministerio de la Vivienda aprobó el PGOU con limitaciones en la que se suspendía el planteamiento del Cádiz 3 mientras no se proyectara uno nuevo en el que se suprimieran las zonas residenciales y turísticas. Esto iba en contra de los especuladores que con Playas de la Cortadura S.A. a la cabeza recurrieron. 

En abril de 1977 el Ministerio desestimó el recurso, pero las presiones de los especuladores continuaron durante buena parte de los años 80 con la intención de privatizar el istmo. 

Finalmente se optó por la ampliación de la ciudad en la zona del río San Pedro dentro del término municipal de Puerto Real, no con la aceptación de las empresas especuladoras. 

sábado, 17 de febrero de 2018

EL CONVENTO DE LOS DESCALZOS

Cuando paseamos por Cádiz vemos las plazas y edificios que nos legaron las diferentes desamortizaciones de las órdenes religiosas y el derribo de conventos. Entre ellos, hoy nos toca a hablar del que se situaba en la manzana que hoy ocupa el edificio de correos y lo que fuera el Teatro Andalucía y antiguo Cine Terraza, y su huerta, lo que hoy es el Mercado Central de Abastos de la ciudad.. 

Allí el 2 de junio de 1628 se inauguró el Convento de los Frailes Descalzos, bajo la advocación de Santa María de los Ángeles, siendo su guardián San Juan de Prado, enterrado en una bóveda en la Iglesia que presidía el conjunto. En esa misma Iglesia también se enterró Pedro de Ocampo Mariño, primer Gobernador Militar y Político que tuvo Cádiz. 

Para la fundación del convento e iglesia de los Descalzos se sumaron 4500 ducados, pagando el Municipio 3.035 y los regidores Hernán Sánchez de Alba y Gerónimo Hurtado lo que faltaba. Avanzadas las obras se les dio posesión a los frailes el 9 de septiembre de 1608. 

En el siglo XIX Adolfo de Castro nos hablará del convento diciendo que no tenía gusto, con "retablos abominables", sin duda por ser otro el estilo imperante al que gustaba en la época de vida del historiador, concretamente, el barroco. Aunque no es fiable la opinión de don Adolfo de Castro, si deja una pequeña reseña sobre la calidad de las imágenes de la Concepción y el San Antonio del valenciano Pedro de Vergara. También sabemos que se encontraba en el mismo la talla del Ecce-Homo que hoy se venera en la Catedral de Cádiz obra de María Luisa Roldán "La Roldana". En un lateral de la Iglesia se encontraba la Santa Escuela de Cristo para niños  desde 1691.El ingreso a la Iglesia se realizaba por la plaza de Topete y contaba con una escalinata. 

Ya en 1822 se subastaron algunas fincas pertenecientes a la orden tercera de los Descalzos, pero será en 1835 con la exclautración de las órdenes religiosas cuando el convento empiece a abandonarse, aunque la Iglesia siguió abierta al culto hasta 1868 regentada por un capellán, siendo en ese año las imágenes y objetos de valor trasladadas a otros templos en tanto que era demolido el edificio. En el año de la clausura del convento, este contaba con 13 frailes. 

Con la desamortización de 1820, los frailes dejaron la huerta y se empezaron a situar en el espacio un mercado compuesto de tablas. El municipio tuvo que indemnizar a los Descalzos, y en 1837 comenzó la construcción del Mercado, terminándose el 2 de diciembre de 1838. 

Para la demolición del convento en 1868, se aludía a su mal estado, pero en ese momento se encontraban situados dentro la escuela de párvulos de San Servando y el asilo de ancianos del Buen Pastor, por lo que el mal estado no parece que fuera muy elevado. Fue conocido por el Convento de San Diego también, por el colegio que se encontraba en el edificio.

Dentro de las historias del convento, es reseñable la creación de la cofradía de los Afligidos, a partir de la devoción de Francisco de Mendoza que encargó realizar al pintor José Severino un lienzo donde figurara la cuarta estación del Via- Crucis y que fue venerado en  la fachada de este templo desde 1719 hasta la construcción de la Iglesia de San Lorenzo y que hoy día se conserva en la misma.

También es curiosa la historia de la Mancebía o prostíbulo que existía en las inmediaciones y que fue objeto de numerosas quejas por la cercanía al convento aunque la casa de mujeres fuera anterior. 

Del Convento en pie, sólo se conserva una foto realizada desde la torre de Tavira.


sábado, 10 de febrero de 2018

LA LEYENDA DE LAS ÁNIMAS BENDITAS DE SAN ANTONIO

Desempolvo la pluma y la memoria para recuperar una historia que ya estuvo presente en nuestro antiguo blog:  Cádiz más cerquita que la mar y, lo hago, por convencimiento, aun sabiendo que lo que pasó pudo ser fruto de la casualidad o del pánico creado en una niña de 14 años y alejarse de lo que realmente parece.

En la Iglesia de San Antonio, encontramos en el pasillo que da entrada a la nave principal un cuadro negruzco en la pared que simboliza a las ánimas benditas del purgatorio. Son muchos los fieles que se paran allí para rezar por el descanso de las almas en pena que allí se encuentran a la vez que para pedir "favores" para mejorar sus vidas. Antiguamente todavía eran más los fieles, si hablamos de principios de los años 50, con una sociedad muy polarizada donde llevar un plato de comida a la mesa se antojaba una tarea casi imposible.

Nos situamos en una tarde de enero, de las que ya son oscuras apenas dando las 18 y 30 de la tarde. Desde por la mañana, una joven gaditana había sido contratada para trabajar, pero tenía un problema, la ausencia de un reloj despertador en su casa. La niña tenía miedo de llegar tarde al trabajo en su primer día laboral.

Una de sus amistades le recomendó rezarle al cuadro de las ánimas de San Antonio, diciendo que si le rezaba no iba a quedarse dormida, y así hizo la mozuela. Entro en la Iglesia miró al señor del Patio pidiéndole por su familia y se introdujo en el pasillo que da a la nave principal. Allí durante más de media hora sus plegarias y llantos fueron por su preocupación futura, encontrándose sola y secándose las lágrimas y con nerviosismo volvió a su casa en la calle General Luque.

La noche durmió a la chiquilla plácidamente, el sueño profundo la hizo verse trabajando y ayudando en una casa donde no sobraba precisamente el capital monetario.

En mitad de la noche,  la chiquilla sintió un balanceo sobre su cuerpo como si la estuvieran jalando desde varios puntos a la vez, sintió que se movía toda la cama, y su garganta se hizo sorda a la hora de gritar cautiva del pánico que se había apoderado de sus reacciones. El susto fue muy grande,  Casi sin aire miró el reloj que colgaba de la pared, eran las seis de la mañana. Las ánimas benditas del purgatorio habían cumplido su palabra.

Desde que conozco esta historia mi paso por el lugar donde se encuentra el cuadro se me hace un calvario, el pulso se me acelera y no paro de recordar el pánico vivido por esa joven chica, hoy mi madre en esa mañana que tenía pánico por quedarse dormida y no poder acudir al trabajo.