lunes, 24 de abril de 2017

EL SUEÑO DE LA MADRE ENCARNACIÓN, EL REBAÑO DE MARÍA.


Son muchas personas las que desconocen todavía en esta ciudad la figura de la Madre Encarnación. Mujer religiosa sí, pero entregada en cuerpo y alma a la ayuda a las demás, sobre todo huérfanas y necesitadas durante toda su vida. Este 2017 se cumplen cien  años de su óbito, y es de recibo que se escriba unas líneas sobre el hecho que le cambió realmente la vida.

Esta mujer nació en Puebla de Guzmán en Huelva en 1840. Tras la muerte de su padre, se consagra en el cuidado de su madre, para con dieciséis años ingresar en el Convento de Hijas de María de San Fernando donde quedó internada, pese al reclamo de su familia para volver a asistir a su madre, que pronto moriría, ingresando María de la Encarnación en el noviciado.  Su vida en el claustro se le hace difícil sin poder ayudar a los demás, obra para la que se vía destinada.

Allí, durante unas altas fiebres, un sueño inesperado le cambiaría el rumbo de su vida. Sor María de la Purificación Varo Ramos, la última de "sus hijas" lo relata así;

"Representósele un hermoso patio donde había una señora sentada que le invitó a sentarse a su lado, desde donde pudo contemplar un sin número de niñas harapientas jugando y que de vez en cuando iban y venían a recibir las caricias y cuidados de aquella señora; ésta le dijo sonriendo; - Este es mi rebaño el que te encargo que cuides y cobijes bajo tu tutela y lo encamines al bien".



Desde ese momento, será el fundar un asilo de huérfanas su único fin en la vida. Decide salir del convento y fundar un Instituto de Religiosas, por el deseo de llevar una vida activa.  María de la Encarnación empezó a trabajar ayudando en la instrucción a las huérfanas gaditanas, fundando en 1876 en la calle Consolación del Barrio de la viña el Rebaño de María de la Divina Pastora.  Más tarde se trasladan a la calle Botica número 6 donde también habían nacido escuelas protestantes, siendo su redil una especie de "lucha" contra las enseñanzas no católicas en la ciudad.  Crean una comunidad llamada Instituto Madre Encarnación. Así en 1878 comienza la labor el Instituto del "Rebaño de María" de la Divina Pastora, volviendo a la calle Consolación. Toda esta obra religiosa la lleva a cabo de la mano del cofundador de la orden el Padre Medina.

La vida de la institución es muy significativa y pasa por numerosas calamidades y curiosidades que no son el objeto de este simple resumen del sueño de la Madre Encarnación. Es de interés que en las épocas de más necesidad se le ofreció una casa con columnas en la calle Juan de Andas (Cristobal Colón), pero finalmente instaló la casa matriz en la calle San Sebastián número 3, (hoy Costa Rica), donde reside la Casa Matriz de la Congregación de Hermanas Terciarias Franciscanas del "Rebaño de María". También allí descansa el cuerpo de la Madre Encarnación en una capilla destinada para ese uso.

La curiosidad es que el patio principal de la casa se parece mucho a lo que en su día soñó la Madre Encarnación durante sus fiebres, y una pintura, y una escultura de Vasallo Parodi recuerdan en esta casa palaciega del XVIII que las hermanas cuidan de manera implacable el momento en que la Madre Encarnación se reunió en sueños con la Virgen y le fue encomendada su labor.

A parte de la fe o no en los hechos, es destacable la labor de esta novicia y madre fundadora por la ciudad de Cádiz. Recientemente ha sido declarada Venerable por el Papa Francisco y se encuentra abierto su proceso de beatificación.

domingo, 9 de abril de 2017

TANO Y EL CRISTO DE MEDINACELI

Recuperamos en esta ocasión un texto que escribimos en su día para el anterior blog que teníamos, Cádiz más cerquita que la mar, y el que ante las copias y publicaciones sin nuestra autorización ni siquiera nuestra cita, decidimos eliminar, y que fue el texto más visitado. Creemos que estando en la semana de pasión gaditana en estos momentos, es la hora de recuperarlo.

Publicado el 5 de junio de 2011

En esta nueva entrega vamos a relatar o resumir una historia que se comentaba en Cádiz y que Bartolomé Llompart recogió en uno de sus magníficos artículos el 1 de abril de 1964 en Diario de Cádiz, hablando de un suceso anterior. Yo tuve la oportunidad de leerlo en la publicación "El Cádiz de Bartolomé Llompart, De ayer a hoy", y la verdad que me llamó poderosamente la atención, y por eso, aunque faltándome claramente la capacidad comunicadora y la dialéctica de ese genio del periodismo gaditano, os intentaré resumir de la mejor manera posible en unas líneas en el blog.

Nos cuenta Bartolomé Llompart la historia de "el Tano", un pobre de Cádiz sin un duro, pero un pedazo de pan incapaz de hacerle daño a nadie sin meterse en líos, siendo muy extraño lo que le sucedió en una noche de Viernes Santo Madrugada....

foto: Onda Cádiz Digital
Eran las dos de la madrugada en la plaza de la Catedral cuando la cruz de guía avanzaba hacia las puertas de la Seo Gaditana, mientras Jesús de Medinaceli repetía una estampa que se perdió, la de pasar bajo el Arco de la Rosa, una compleja operación que era superada por los cargadores con una meticulosidad abrumadora, siendo una de las más bellas estampas que nos dejó la Semana Santa de antaño. 

De pronto, entre el silencio, una voz sin el mayor sentido de la armonía y la musicalidad, con un cierto tono que recordaba a una payasada, se abrió paso entre el sonido de la nada. Sólo un borracho o un anticlerical era capaz de romper la magia de la madrugada con una saeta parodiada de la peor de las maneras. El saetero siguió cantando la saeta y se enfrentó con el público que le gritaba - ¡Fuera! ¡A la cárcel!- hasta que tuvo que intervenir la policía y ponerle las esposas para evitar su resistencia.

fuente: postal de Todolección.


Entre el tumulto empezaron los primeros rumores: - ¡Pero si es el Tano! ¿Cómo ha podido hacer esto con lo buena persona que es?... Lo habrá traicionado el vino...

Nadie se fijó, ni se percató que en el momento de cruzarse con Jesús de Medinaceli y atado con sus esposas el Tano alzó sus manos hacia el Señor para decirle: " Lo prometido es deuda. Padre Jesús, ya vamos iguales, presos y esposaos". Mientras la gente seguía reprochándole su actitud: " Cállate borracho, que estás delante del Señor"....

A la mañana siguiente en comisaría se hablaba aún de los hechos. La noche había sido tranquila excepto por el altercado protagonizado por ese "borracho" que decían en comisaría que había alborotado en su inconsciencia la plaza de la Catedral.

Pero nada más lejos de la realidad. Tano estaba fresco, y en el calabozo se mostraba con sus cinco sentidos. Estaba cumpliendo una promesa que hizo en agosto al Señor, cuando uno de sus hijos enfermó de gravedad, y el Tano en un alarde de fe se fue a Santa Cruz a pedirle a Jesús de Medinaceli que pusiera bueno a su hijo, que volviera a jugar por la playa, y le prometió que si lo curaba acabaría la noche lo mismo que él, preso y "amarrao". Por eso Tano la lió de esa forma aquella noche que aún se recordaba a mitad de siglo en la madrugada del Viernes Santo.

Sin saber ciertamente su veracidad, Bartolomé Llompart relató la historia de tal forma en su artículo que era imposible que no la recogiera en este blog. 



sábado, 8 de abril de 2017

UN BARRIO SOLIDARIO: SORTEO DE DOTES EN LA VIÑA


por Antonio de la Cruz Sastre. (Doctorando en Artes y Humanidades por la UCA)



Seguro que muchos hemos escuchado alguna vez aquello de “aquí si algún turista perdido pregunta, se le coge de la mano y se le lleva la sitio”. Desde tiempos inmemoriales, se alaba la hospitalidad de los habitantes de la ciudad de Cádiz para con los ciudadanos extranjeros, de hecho, las colonias de forasteros siempre han sido uno de los aspectos demográficos más interesantes y enriquecedores para la fisionomía e idiosincrasia de nuestra ciudad.

“Gades

(…) Franca hospitalidad al mundo ofrece,
dando asilo a las  patrias libertades:
Cádiz, en fin – la fama lo pregona-
merece entre las bellas, la corona.”[1]

Pero hoy, quisiera contaros la historia de la solidaridad de un barrio, de una cofradía, de sus gentes y de las necesidades que a ellas les afectaban y, de cómo hacerle frente un 19 de marzo de 1831.

Y, ahora que ya estamos inmersos en la Semana Santa y, sin pertenecer al mundo cofrade, siempre he destacado el valor de los fondos documentales que atesoran los archivos de las cofradías y hermandades gaditanas. En ellos se encuentran reflejados muchos aspectos y vivencias del día a día de un barrio e interesantes acciones con sus vecinos, capaces de aportar la información de los quehaceres diarios de una comunidad a lo largo de los años[2].



Fruto del valor excepcional de estos archivos, encontramos en el fondo documental del Archivo de la Archicofradía de la Palma una documentación referente a la solidaridad de un barrio, concretamente, localizamos un grupo de 19 papeletas y solicitudes para participar en un sorteo de dotes realizado el día de la festividad de San José en 1831.

Según esta documentación, existió un sorteo de dotes en el barrio de la Viña dirigido a las mujeres que, debido a la carestía económica de uno de los barrios más humildes de la ciudad, no podían hacer frente al aporte de la dote para el casamiento. Así pues, relatan los documentos, como para ayudar a sus vecinos, se colocarán carteles informativos por todo el barrio para que las mujeres puedan optar a dicho sorteo, cuyos requisitos eran:

-          Mujer
-          Estar bautizada
-          Ser pobre de solemnidad
-          Edad máxima de 30 años
-          Residir en el Barrio de la Viña

Pero, mejor nos lo cuenta “Antonia Merino”, una de las 19 participantes del sorteo viñero:


“Sres. Presidentes y demás oficiales de la Archicofradía de Nuestra Señora de La Palma.

Antonia Merino natural de Cádiz, de estado soltera de edad veinte y nueve años, bautizada en la Parroquia de San Lorenzo, hija de José Merino y de Carmen Hernández (Difunta) Habitante del Barrio de la Viña, calle de San Nicolás nº 225 a Ustedes. Expone que hallándose adornada de la circunstancia que se requiere para obtener unas de las dotes que se han de sortear en el próximo día de San José, suplica a ustedes se sirvan previos los informes oportunos incluirla en el sorteo cuya gracia ni duda obtener de ustedes mediante lo expuesto y la pobreza en que se halla la suplicante.

Cádiz 24 de Febrero de 1831


Firma Antonia Merino”




            Algunos de los datos más relevantes: las diversas residencias que aparecen en las papeletas del sorteo, son el reflejo principal de la humildad con la que se vivía en la primera mitad del XIX en el barrio de la viña. Según los datos, las calles son las siguientes:

-          San Leandro, actual Calle de la Palma: 7
-          Calle Jesús, María y José, actual Calle Paraguay: 2
-          Calle San Nicolás: 1
-          Calle de la Portería: 2
-          Calle Trinidad: 1
-          Calle de la Rata, actual Calle Paz: 1
-          Calle Consolación, actual Cristo de la Misericordia: 2
-          Calle San Félix: 1
-          Calle de la Caridad, actual Calle Bolivia: 1
-          Calle Ángel de la Viña, actual Calle Ángel: 1


Localización de las viviendas de las solicitantes



            Las edades oscilan entre los 9 a los 29 años y, los Bautismos se han realizado en tres parroquias diferentes:


Bautizos:




            Este tipo de sorteos no era algo desconocido, se sabe que filántropos como el comerciante sirio Juan Clat "Fragela" y su posterior fundación, ya los llevaban a cabo en la ciudad a finales del XVIII. Posteriormente, entidades como la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Cádiz en 1886 o el Casino Gaditano, ya entrado el siglo XX, siguieron con la práctica.

            Pero, para finalizar y, para volver al presente, destacar las labores de los nuevos movimientos, asociaciones y comunidades que se aúnan para favorecer a los más necesitados, llámese Banco de Alimentos, Calor en la Noche, Amigas al Sur y un largo etcétera, del cuál podemos seguir haciendo gala de la humildad y la solidaridad que caracteriza a nuestro pueblo.




[1] Glorias de España: Colección de emblemas latinos con su versión parafrástica al castellano en que se califica á la primeras ciudades que fueron cortes de reino ó capitales de antiguas provincias, por los mas notables hechos históricos á ellas referentes, compuesta y dedicada á las mismas por Juan Saiz de Arroyal. 1861.