martes, 14 de marzo de 2017

CÁDIZ: UN MUSEO EN CADA CASA

Será que la cotidianidad no nos hace valorar en su justa medida lo que poseemos, o será que nadie nos ha explicado dónde vivimos. Lo cierto es que la mayoría de los gaditanos del centro urbano no son capaces de valorar el entorno que habitan y valoran lo ajeno mucho más que lo propio. Sin dejar de hacer mención a las grandes casas palacio como la de los Mora, Aramburu o los Blázquez, los gaditanos no son conscientes de que ellos viven en museos, en historia latente de la ciudad, algunas con más exornos que otras, pero todas huella de un pasado de esplendor que deberían ser tenidas en cuenta por los vecinos y por las administraciones. 

Sin dejar de ser privadas y zonas habitadas, estas casas palacio deberían tener una estimulación económica que las llevara a mantenerse sólas, con visitas concertadas a cambio de un donativo, para ser conocidas por los propios gaditanos en las zonas comunes. Pondremos de ejemplo sólo algunas que la mayoría ni se ha planteado.

Foto extraída del blog Bitácora de Juan Antonio Fierro
En el arco Garaicochea, en la antigua calle de los Descalzos, Fierro Cubiella estudió en su día la casa señorial de la familia, construída en el siglo XVIII. La decoración de la misma hace ver ante qué nos encontramos. 


foto de Antonio de la Cruz
´
Otro ejemplo magnífico lo encontramos en la calle Manuel Rancés, con una casa puramente barroca rehabilitada que nos da un ejemplo magnífico de lo que fue en su día. 

foto extraída del Blog Bitácora de Juan Antonio Fierro


Cerca de la Viña, en la calle Pasquín encontramos la casa del mismo nombre, hoy abandonada con decoraciones como la que vemos en la foto. 


Incluso supermercados, como el Supercerka de San Francisco, están instalados en patios como el que vemos en la fotografía. 


Podemos encontrar azulejos de Delft en casas aparentemente humildes como en esta de Candelaria.

O sumergirnos en lo que otrora fuera la casa de un coleccionista de los más importantes del mundo.

E incluso admirar una fuente con símbolos paganos dentro de un patio columnado en mármol y de rica decoración, como en esta casa de San Francisco.


Son sólo ejemplos al azar, del tesoro que poseemos los gaditanos de a pie, en nuestras viviendas, en nuestras casas. Hace tiempo que propusimos poner carteles explicativos poco a poco en cada una de las fincas explicando un poco de la historia y arquitectura de cada una, sobre todo, para que los vecinos valoraran donde viven, a lo que se nos hizo caso omiso. También planteamos un proyecto coincidiendo con el tricentenario del traslado de la casa de la Contratación para poner en valor estas magníficas casas, únicas en su especie, obteniendo el silencio por respuesta. Tan sólo nos queda concienciar a la propia ciudadanía, a través de estas líneas, de que guarden, vigilen, protejan y difundan sus museos, estando orgullosos del legado que les ha tocado vivir. 



1 comentario:

  1. Muchísimas gracias a todos los que habéis participado en este blog. Lo comparto para disfrute de todos los amigos de mi Facebook.

    ResponderEliminar