lunes, 13 de noviembre de 2017

Lucha por lo que crees

Es lo que me dijo mi padre. Y eso hago cada día.

A parte de las cosas existenciales y necesarias para vivir, sigo soñando despierto todos los días, con mejorar mi ciudad, nuestro futuro común y nuestras oportunidades. Es una quimera en este mundo individualista, pero así lo intento. Sigo formándome con 36 años, y sigo embarcado en muchos proyectos. Ahora, dentro de poco, empezaremos otro con la universidad con el fin de estudiar a fondo las Casas Palacio con el grupo de Investigación de Patrimonio.

En esas andamos, cuando llega un nuevo día del patrimonio solidario, el próximo 25 de noviembre. Y es ya el cuarto. Cuando hicimos el primero muy poca gente en Cádiz se interesaba realmente por estos temas, y los que lo hacían lo hacían de manera aislada. Hoy todos hablan de patrimonio, de nuestros monumentos y de las oportunidades que tenemos con ellos.

El día del patrimonio solidario se originó con la idea de conocer lo nuestro sobre todo pensando primero en los de aquí, pero sin ser excluyente al de fuera. Valorar lo que tenemos, quererlo y cuidarlo, siendo consciente que el legado que nos dejaron es más fuerte que nuestro presente y que nos puede ayudar en nuestro futuro.

En unos días sacaremos la programación definitiva, en la que se incorporan nuevos retos, aventuras, lugares, con el fin de que la iniciativa vuelva a ser un éxito. Podrás conocer lugares con especialistas de primera mano que raramente se pueden visitar y otros que sí se pueden visitar con el interés añadido de escuchar su historia. Si amas a Cádiz, tienes que venir, participar y ayudar. Ayudar a su difusión, a que la jornada sea un éxito, y ayudar también en la campaña de recogida de alimentos, solidaria, no caritativa, pues nosotros  planteamos la ayuda como a nuestros semejantes, sin saber siquiera algunos de los que realizamos estas jornadas, si tendremos que acudir a una de estas fuentes de alimentos en los tiempos venideros.

El proceso para apuntarse es fácil, mirar la programación, elegir dónde quiero ir, mandar un correo a adipcadiz@gmail.com y recibir confirmación. Esta será positiva o negativa si ya la visita se encuentra llena, pudiendo elegir otro cualquier espacio de los ofertados. A cambio traer alimentos.

También hemos creado un hastag en las redes. En esta era de la comunicación, una manera fácil de llegar a todo el mundo es reproducir fotografías de nuestros monumentos. Por eso te animamos a que sigas nuestra tendencia hasta convertirla en trending topic con miles y miles de fotografías de nuestra ciudad y el hastag #patrimoniosolidario.

Ayúdame a seguir luchando en lo que creo, en mi ciudad, en Cádiz.

Moisés Camacho Ortega.

Presidente de ADIP

domingo, 22 de octubre de 2017

¿POR QUÉ "DIOS" SALVÓ A CÁDIZ Y NO A LISBOA EL 1 DE NOVIEMBRE DE 1755?

Desde que nacemos los gaditanos escuchamos hablar de la intervención divina por la ciudad en la mañana del 1 de noviembre de 1755. La Virgen de la Palma, el estandarte y el crucifijo que se clavó en su calle y que hicieron retroceder a las aguas, que se recoge en las actas de la Cofradía, o la salida de la Virgen del Rosario a la muralla y la exposición hacia el mar de la Custodia son los actos que se asocian con la divinidad. Pero Lisboa era una ciudad igual de católica que Cádiz, y también se recurrió a imágenes, que en aquella ciudad, no hicieron nada para paliar la catástrofe. Tanto es así, que los pensadores modernos, como Voltaire, empezaron a negar la existencia de un Dios justo; Lisboa no merecía ese castigo divino, y en contra de lo defendido hasta entonces, el pensamiento occidental dio un giro de 180º, criticando las teorías de Leibniz.La explicación real de esa predilección por los gaditanos es mucho más fácil y razonable de lo que parece.

Primaramente, nos encontramos en el 1 de noviembre, en Lisboa era (y es) muy común dejar velas encendidas en las casas por los ya fallecidos. Esas velas tras el terremoto provocarían un incendio generalizado en la ciudad, que destrozaría, junto al terremoto y el tsunami, un 80 % de los edificios.

El propio terremoto se dejó sentir de manera mucho más notable debido a la cercanía del epicentro en la ciudad portuguesa.

En cuanto al tsunami,  los lisboetas habían perdido la memoria del antiguo terremoto de 1531, y no sabían que tras el gran terremoto venía el inevitable tsunami. La caida de cascotes y casas había matado ya a muchos lisboetas, por lo que lo más inteligente, aparentemente, era huir a lugares amplios donde no se produjeran más caídas de cascotes que pudieran provocar más muertes.  Mucha población acudió junto al Palacio Real, en una explanada conocida hoy como Terreiro de Paço, para evitar ser aplastados por los edificios. Allí les sorprendió el tsunami y produjo la mayoría de las victimas, al nivel del mar, sin protección alguna. Durante días y semanas, aparecieron víctimas del tsunami en diferentes puntos marítimos. Más de una cuarta parte de la población murió, calculándose los fallecidos entre los 60.000 y los 80.000.

Cádiz, por su parte, sólo tuvo que lamentar 13 victimas contabilizadas, más los que perecieron en el camino del arrecife o fueron llevados por el agua. Se calcula que las olas fueron incluso mayores que en Lisboa. ¿Qué ocurrió?. Pues primero, Cádiz era una ciudad amurallada, la férrea muralla de piedra que envuelve la ciudad resistió en casi todo el perímetro excepto en la Caleta, por donde sí entró el mar, pero el barrio de la Viña estaba aún escasamente poblado y la mayoría de sus habitantes subieron a las azoteas. Por la parte de poniente, donde estaban la Virgen del Rosario y la Custodia, la muralla fue infranqueable, pereciendo sólo las personas a las que la llegada del tsunami les llegó en la mar.
Por otra parte la dirección de la población fue otra, al contrario que en Lisboa, tras el terremoto, Antonio de Azlor, el gobernador de la ciudad, que puede ser que tuviera experiencia en hechos de similares características en América, junto a Manuel Bonco, al ver cómo se retiraba el mar, ordenaron cerrar la puerta de Tierra de la ciudad. Parte de la ciudad estaba en alto y las olas no consiguieron penetrar, y las murallas hicieron su trabajo de contención. Lo lógico y racional tras el terremoto hubiera sido huir a zonas donde no se produjeran derrumbes y el camino del Arrecife era el sitio ideal, por lo que muchos huyeron rápidamente, y sin duda, fueron engullidos por el tsunami. Son estos hombres , Antonio de Azlor y Manuel Bonco, los que consiguieron que "Dios" se aliara con Cádiz e impidieron que las cifras de fallecidos fueran similares a las de otros lugares de Portugal y la Península.

miércoles, 31 de mayo de 2017

EL MONUMENTO A MORET COMO TRIBUNA PÚBLICA: VIVA LA REPÚBLICA.





Son muchas las utilidades que ha tenido la escalinata que sostiene el gran monumento a Moret a lo largo de la historia, desde el apunte directo al Ayuntamiento por las tropas golpistas al final del periodo republicano a lo que hoy vemos, lugar de encuentro de los amigos de los Pabellones, donde cada día, con su presidente Miguel Clares, dan alegría a lo que antaño fuese la principal plaza de la ciudad. 

Entre otros momentos mágicos vividos por esa escalinata, que ya no es la original, tenemos que señalar lo que allí se vivió el 13 de Abril de 1931, tras las numerosas manifestaciones que recorrieron a pie la ciudad de Cádiz con vítores a la proclamación de la II República tras el triunfo electoral en las principales capitales de provincia de España de la conjunción republicano-socialista.

Y es que al despedirse la cabeza de la manifestación principal, con los candidatos de la conjunción republicano-socialista, ésta se dirigió a dicho monumento, convirtiendo las escalinatas en una tribuna pública. Desde allí un orador improvisado recogía aplausos de los primeros grupos, sobre la verja que rodeaba a dicho monumento. El republicano Santiago Rodríguez Piñero, fue levantado en alto y tuvo que acceder a las escalinatas acompañado de un grupo compacto. En ellas, el orador republicano protestó airosamente por el resultado electoral surgido en Cádiz, donde Diego Caro Cancela, catedrático de Hª Contemporánea de la UCA, demostró que hubo un fraude electoral. El público fue creciendo notablemente entre vítores a la República. Seguidamente alzado por el mismo procedimiento, llegó a la tribuna el presidente del Partido Republicano Autónomo, Emilio de Sola, en torno al que se agolparon más de un millar de personas, mientras otros se iban uniendo desde las zonas próximas y desde Extramuros. Allí expuso que el objeto de toda la manifestación era que fuera destituido el alcalde, Ramón de Carranza, como consecuencia de la lamentable conducta electoral del domingo anterior.

Y así quedó constituido el primer discurso casi un prolegómeno de la proclamación de la República en la ciudad, que se produciría poco después, en los peldaños de la tribuna pública, del espacio del pueblo, que fue la escalinata del monumento a Segismundo Moret, y pronunciado por el que sería el primer alcalde del periodo republicano en Cádiz. 

jueves, 11 de mayo de 2017

UNA INTERESANTE PONENCIA. LOS OBISPOS DE CÁDIZ EN EL SIGLO DE LAS LUCES del DOCTOR FRANCISCO GLICERIO CONDE MORA.





El pasado 25 de Abril tuve la oportunidad de asistir a una ponencia del Doctor Glicerio Conde Mora en el Ateneo de Cádiz en la que disertó sobre una parte de su trabajo de investigación publicado Los Obispos de Cádiz (s.XIII-XIX) de la Editorial Publicia. 

En la charla pudimos conocer un poco más a los obispos que ocupan la Diócesis gaditana en el siglo XVIII.  Tras una introducción general sobre el origen y la evolución de la misma, entró en detalle con el primer obispo;

Fray Alonso de Talavera fue obispo de Cádiz desde 1696 hasta 1714, de la orden de los Jerónimos fue confesor real y estuvo en medio de la guerra de Sucesión. Tuvo que hacer frente en Cádiz a la pérdida de Gibraltar en 1704 y al ataque a Cádiz en 1702, además de la crisis de subsistencia de 1709. En su visita Ad limina que envía a Roma al Papa Clemente, nos contó el doctor Glicerio que se mencionaba Cádiz en una continúa crisis de subsistencia, apareciendo por las calles muchos mendigos. Este obispo cuido de manera importante el Seminario. 

Su sucesor fue Lorenzo de Armengual que sería obispo durante el periodo 1714 - 1730. Nacido en Málaga fue presbítero Capellán de su Majestad y sacerdote en Zaragoza. Con la firma del Tratado de Utrecht en 1713 se preocupa del tema de los católicos de Gibraltar, visitando la localidad. En 1722 comienzan las obras de la Catedral Nueva de Cádiz, en pleno apogeo comercial de la ciudad. También este obispo financia la Iglesia de San Lorenzo con su propia renta. Favorece el Hospital de las Mujeres. Su sobrino será quien lleve a la institución el San Francisco del Greco que conservamos. 

A éste le sucede Fray Tomás del Valle desde 1731 a 1776, un dominico formado en Ceuta, donde también fue Obispo. Era madrileño y pariente de Valle Inclán. Fue Capellán Mayor de Felipe V y Vicario General de la Armada. En su Ad Limina que Glicerio consulta en el Archivo Vaticano aparece que en Cádiz existes 7 conventos de frailes. Importante será su labor en el desarrollo del convento de las Carmelitas Descalzas y sobre todo en la creación del Hospital de San José en la isla de León. Las obras de la Catedral de Cádiz llegan hasta la bóveda durante su ejercicio. Será también el obispo que afronte el maremoto de Cádiz, escribiendo el 4 de noviembre su nota dando las gracias a la Virgen del Rosario. También tiene que afrontar la expulsión de los jesuitas en 1767, aunque en este caso, el dominico se manifiesta favorable a la Compañía de Jesús. 

El siguiente obispo en la lista sería Juan Bautista Cervera que estuvo durante el periodo 1772-1783. Este obispo fue antes de Canarias y pertenecía a los franciscanos descalzos. Era una persona interesada en la intelectualidad participando en la creación de sociedades como la de Amigos del País en Canarias. Amplía el Seminario de San Bartolomé de Cádiz y lo traslada al edificio de los jesuitas en 1777 con su famosa biblioteca.  Curioso es su acudida a Carlos III criticando las excesivas corridas de toros en la ciudad.

Tras Juan Bautista, llega José Escalzo, pamplonés, que estudia en el colegio de la Santa Cruz de Valladolid, y que será obispo de Cádiz de 1783 a 1790. Se preocupa también por Gibraltar y es durante su estancia como obispo cuando se divide a Cádiz en parroquias. Es el principal artífice de la creación de la Iglesia de San José que contó con sus armas episcopales hasta el siglo XX.

El último obispo de la centuria sería Antonio Martínez de la Plaza llegando hasta final de siglo. Granadino, era doctor en derecho, y como Juan Bautista fue antes obispo de Canarias que de Cádiz. Toma la diócesis en el comienzo de la caída de Cádiz y el inicio de las hostilidades con otros países. Ayudaría al hospital de la Santa Caridad y al de Mujeres, actuando también en Medina Sidonia y en la Casa Misericordia de San Fernando. La obra de referencia en su época será la Iglesia de San Juan Bautista en Chiclana. Moriría de fiebre amarilla en 1800.

Esto es sólo un esbozo de lo que Glicerio nos contó ilustrándonos con numerosas imágenes, y de lo que, para el lector interesado, puede encontrar en su libro, donde aparte del tema religioso se aborda de otra manera, y con otras fuentes, la historia de la ciudad de Cádiz. Enhorabuena compañero por tu ponencia. 

domingo, 9 de abril de 2017

TANO Y EL CRISTO DE MEDINACELI

Recuperamos en esta ocasión un texto que escribimos en su día para el anterior blog que teníamos, Cádiz más cerquita que la mar, y el que ante las copias y publicaciones sin nuestra autorización ni siquiera nuestra cita, decidimos eliminar, y que fue el texto más visitado. Creemos que estando en la semana de pasión gaditana en estos momentos, es la hora de recuperarlo.

Publicado el 5 de junio de 2011

En esta nueva entrega vamos a relatar o resumir una historia que se comentaba en Cádiz y que Bartolomé Llompart recogió en uno de sus magníficos artículos el 1 de abril de 1964 en Diario de Cádiz, hablando de un suceso anterior. Yo tuve la oportunidad de leerlo en la publicación "El Cádiz de Bartolomé Llompart, De ayer a hoy", y la verdad que me llamó poderosamente la atención, y por eso, aunque faltándome claramente la capacidad comunicadora y la dialéctica de ese genio del periodismo gaditano, os intentaré resumir de la mejor manera posible en unas líneas en el blog.

Nos cuenta Bartolomé Llompart la historia de "el Tano", un pobre de Cádiz sin un duro, pero un pedazo de pan incapaz de hacerle daño a nadie sin meterse en líos, siendo muy extraño lo que le sucedió en una noche de Viernes Santo Madrugada....

foto: Onda Cádiz Digital
Eran las dos de la madrugada en la plaza de la Catedral cuando la cruz de guía avanzaba hacia las puertas de la Seo Gaditana, mientras Jesús de Medinaceli repetía una estampa que se perdió, la de pasar bajo el Arco de la Rosa, una compleja operación que era superada por los cargadores con una meticulosidad abrumadora, siendo una de las más bellas estampas que nos dejó la Semana Santa de antaño. 

De pronto, entre el silencio, una voz sin el mayor sentido de la armonía y la musicalidad, con un cierto tono que recordaba a una payasada, se abrió paso entre el sonido de la nada. Sólo un borracho o un anticlerical era capaz de romper la magia de la madrugada con una saeta parodiada de la peor de las maneras. El saetero siguió cantando la saeta y se enfrentó con el público que le gritaba - ¡Fuera! ¡A la cárcel!- hasta que tuvo que intervenir la policía y ponerle las esposas para evitar su resistencia.

fuente: postal de Todolección.


Entre el tumulto empezaron los primeros rumores: - ¡Pero si es el Tano! ¿Cómo ha podido hacer esto con lo buena persona que es?... Lo habrá traicionado el vino...

Nadie se fijó, ni se percató que en el momento de cruzarse con Jesús de Medinaceli y atado con sus esposas el Tano alzó sus manos hacia el Señor para decirle: " Lo prometido es deuda. Padre Jesús, ya vamos iguales, presos y esposaos". Mientras la gente seguía reprochándole su actitud: " Cállate borracho, que estás delante del Señor"....

A la mañana siguiente en comisaría se hablaba aún de los hechos. La noche había sido tranquila excepto por el altercado protagonizado por ese "borracho" que decían en comisaría que había alborotado en su inconsciencia la plaza de la Catedral.

Pero nada más lejos de la realidad. Tano estaba fresco, y en el calabozo se mostraba con sus cinco sentidos. Estaba cumpliendo una promesa que hizo en agosto al Señor, cuando uno de sus hijos enfermó de gravedad, y el Tano en un alarde de fe se fue a Santa Cruz a pedirle a Jesús de Medinaceli que pusiera bueno a su hijo, que volviera a jugar por la playa, y le prometió que si lo curaba acabaría la noche lo mismo que él, preso y "amarrao". Por eso Tano la lió de esa forma aquella noche que aún se recordaba a mitad de siglo en la madrugada del Viernes Santo.

Sin saber ciertamente su veracidad, Bartolomé Llompart relató la historia de tal forma en su artículo que era imposible que no la recogiera en este blog. 



sábado, 8 de abril de 2017

UN BARRIO SOLIDARIO: SORTEO DE DOTES EN LA VIÑA


por Antonio de la Cruz Sastre. (Doctorando en Artes y Humanidades por la UCA)



Seguro que muchos hemos escuchado alguna vez aquello de “aquí si algún turista perdido pregunta, se le coge de la mano y se le lleva la sitio”. Desde tiempos inmemoriales, se alaba la hospitalidad de los habitantes de la ciudad de Cádiz para con los ciudadanos extranjeros, de hecho, las colonias de forasteros siempre han sido uno de los aspectos demográficos más interesantes y enriquecedores para la fisionomía e idiosincrasia de nuestra ciudad.

“Gades

(…) Franca hospitalidad al mundo ofrece,
dando asilo a las  patrias libertades:
Cádiz, en fin – la fama lo pregona-
merece entre las bellas, la corona.”[1]

Pero hoy, quisiera contaros la historia de la solidaridad de un barrio, de una cofradía, de sus gentes y de las necesidades que a ellas les afectaban y, de cómo hacerle frente un 19 de marzo de 1831.

Y, ahora que ya estamos inmersos en la Semana Santa y, sin pertenecer al mundo cofrade, siempre he destacado el valor de los fondos documentales que atesoran los archivos de las cofradías y hermandades gaditanas. En ellos se encuentran reflejados muchos aspectos y vivencias del día a día de un barrio e interesantes acciones con sus vecinos, capaces de aportar la información de los quehaceres diarios de una comunidad a lo largo de los años[2].



Fruto del valor excepcional de estos archivos, encontramos en el fondo documental del Archivo de la Archicofradía de la Palma una documentación referente a la solidaridad de un barrio, concretamente, localizamos un grupo de 19 papeletas y solicitudes para participar en un sorteo de dotes realizado el día de la festividad de San José en 1831.

Según esta documentación, existió un sorteo de dotes en el barrio de la Viña dirigido a las mujeres que, debido a la carestía económica de uno de los barrios más humildes de la ciudad, no podían hacer frente al aporte de la dote para el casamiento. Así pues, relatan los documentos, como para ayudar a sus vecinos, se colocarán carteles informativos por todo el barrio para que las mujeres puedan optar a dicho sorteo, cuyos requisitos eran:

-          Mujer
-          Estar bautizada
-          Ser pobre de solemnidad
-          Edad máxima de 30 años
-          Residir en el Barrio de la Viña

Pero, mejor nos lo cuenta “Antonia Merino”, una de las 19 participantes del sorteo viñero:


“Sres. Presidentes y demás oficiales de la Archicofradía de Nuestra Señora de La Palma.

Antonia Merino natural de Cádiz, de estado soltera de edad veinte y nueve años, bautizada en la Parroquia de San Lorenzo, hija de José Merino y de Carmen Hernández (Difunta) Habitante del Barrio de la Viña, calle de San Nicolás nº 225 a Ustedes. Expone que hallándose adornada de la circunstancia que se requiere para obtener unas de las dotes que se han de sortear en el próximo día de San José, suplica a ustedes se sirvan previos los informes oportunos incluirla en el sorteo cuya gracia ni duda obtener de ustedes mediante lo expuesto y la pobreza en que se halla la suplicante.

Cádiz 24 de Febrero de 1831


Firma Antonia Merino”




            Algunos de los datos más relevantes: las diversas residencias que aparecen en las papeletas del sorteo, son el reflejo principal de la humildad con la que se vivía en la primera mitad del XIX en el barrio de la viña. Según los datos, las calles son las siguientes:

-          San Leandro, actual Calle de la Palma: 7
-          Calle Jesús, María y José, actual Calle Paraguay: 2
-          Calle San Nicolás: 1
-          Calle de la Portería: 2
-          Calle Trinidad: 1
-          Calle de la Rata, actual Calle Paz: 1
-          Calle Consolación, actual Cristo de la Misericordia: 2
-          Calle San Félix: 1
-          Calle de la Caridad, actual Calle Bolivia: 1
-          Calle Ángel de la Viña, actual Calle Ángel: 1


Localización de las viviendas de las solicitantes



            Las edades oscilan entre los 9 a los 29 años y, los Bautismos se han realizado en tres parroquias diferentes:


Bautizos:




            Este tipo de sorteos no era algo desconocido, se sabe que filántropos como el comerciante sirio Juan Clat "Fragela" y su posterior fundación, ya los llevaban a cabo en la ciudad a finales del XVIII. Posteriormente, entidades como la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Cádiz en 1886 o el Casino Gaditano, ya entrado el siglo XX, siguieron con la práctica.

            Pero, para finalizar y, para volver al presente, destacar las labores de los nuevos movimientos, asociaciones y comunidades que se aúnan para favorecer a los más necesitados, llámese Banco de Alimentos, Calor en la Noche, Amigas al Sur y un largo etcétera, del cuál podemos seguir haciendo gala de la humildad y la solidaridad que caracteriza a nuestro pueblo.




[1] Glorias de España: Colección de emblemas latinos con su versión parafrástica al castellano en que se califica á la primeras ciudades que fueron cortes de reino ó capitales de antiguas provincias, por los mas notables hechos históricos á ellas referentes, compuesta y dedicada á las mismas por Juan Saiz de Arroyal. 1861.

martes, 4 de abril de 2017

LA MANSIÓN DE PEDRO ALONSO O´CROWLEY; UN PRIMITIVO MUSEO EN EL CÁDIZ DEL XVIII.


Por todos es conocido que Cádiz en el siglo XVIII al ser cabecera del comercio con Indias, consiguió ser también una de las ciudades más ricas e ilustradas del mundo. La mayoría de los que hacían dinero con el comercio lo invertían en sus casas y negocios particulares. Pero, algunos, actuaron como filántropos y otros lo hicieron como auténticos coleccionistas de arte, aunando de las mejores que se podían ver en el reino de España. Son conocidos los nombres de Martínez de Pinillos y el que nos ocupa, Pedro Alonso O´Crowley como tales. 

Este hombre, nacido en Cádiz en 1740, era hijo de irlandeses afincados en la ciudad. Muy pronto empezó a ejercer como tratante comercial, y en 1765 realizó su primer viaje a América. Sus copiosos ingresos le llevaron a sumar una cuantiosa fortuna, que el citado señor deseó emplear en obras de arte. 

Pronto compró una casa en la calle Doblones 34 al Marqués de Casa Estrada y allí estableció su hogar principal que compartiría con su esposa María Dolores Power desde 1784, además de diferentes casas en la Isla de León. En esa casa, O´Crowley iría acumulando un material artístico riquísimo, a la vez que la iba dotando de una brillante decoración. 

Antonio Poz, en su Viage a España, de 1794, nos comenta una visita a la mansión en la que pudo observar el patrimonio acumulado por Pedro Alonso:

"Vi también con singular complacencia la casa de Don Pedro Alonso O- Cruley, y todas las singularidades de las bellas Artes, monedas, piedras grabadas, y otros monumentos de la docta antigüedad, que ha recogido. La colección de pintura asciende a un par de centenares de piezas; las más son originales y de buenos Autories, así Españoles como Extrangeros; las hay de Pablo Veronés, de Ribera, de Rubens, Van- Dick, Alonso Cano, Murillo, Ribalta, Castillo, Céspedes, Velázquez, Carreño, Zurbarán, el Piombo, Borgoñon; varias de Murillo, diferentes de la Escuela de Durero, Brughel y otros muchos, de Juan de Sevilla, de Pedro Atanasio, de SCastillo, de Martinez, etc, etc. Es mucho lo que hay, y algo de ello se estima de Ticiano y de Guido.

Piensa el Señor O-Cruley edificar una galería para colocar dichas obras con buen orden, y ya puede ser que lo haya executado. No se limita su buen gusto y afición a las pinturas; pues se extiende también a las Antigüedades de todas suertes, habiéndose aplicado particularmente al conocimiento de las monedas antiguas; ello es que el número de estas asciende a unos quantos millares, y que es muy copiosa la colección imperial, y aún más por su término, la de nuestras Colonias...." 

Y es por esa colección numismática por la que fue uno de los más conocidos del mundo, siendo socio de la Vascongada de Amigos del País, de la de Anticuarios de Escocia, de la Económica Matritense; y Académico de la Real de la Historia. 

Entre sus publicaciones, destacan también las de Numismática, con la traducción de "Diálogo sobre la utilidad de las medallas antiguas" y la descripción de su Museo Numismático. 

En una Carta a Antonio Ponz recogida por Pablo Antón Solé, O´Crowley menciona las obras de mayor interés ;

"Las que por más superiores piezas dme dijo vuestra merced le tuviese en la memoria fueron a saber:
- Un Cristo Grande de Alonso Cano
- El mi agro de San Grego en la Misa, pieza grande de Ribalta.
- Un San Juan en el desierto, de Anibal Carraci
- Una Magdalena de Murillo.
- Otra dicha de Jordán imitando al Guarnicho
- Dos cuadros chicos originales de P.P. Rubens
- Un borrón de Murillo, representa el cuadro que está en los capuchinos, de Sevilla, en que J.C. se desclava un brazo de la cruz y con el mismo abraza a San Francisco, etc.

Para poner en el mejor orden y colocación dichas pinturas, estoy fabricando una Galería de 14 varas de largo, 5 1/2 de ancho y 7 de alto;  no tendrá luces colaterales ni otra más que la que reciba por tres linternas en el techo de a siete cuartas de diámetro cada una con resguardo de cristales, etc.

Mi medallero en todas series pasa del número de 7000 monedas...."

También menciona Pablo Antón Solé las estatuas ídolos y relieves que poseía, ascendiendo a 558 piezas, destacando una cabeza de mármol de Apolo de Acinipo, una estatua de un gladiador de Carmona y un Hércules de Bronce de Sancti Petri.

Pedro Alonso O´Crowley falleció en diciembre de 1816 en su ciudad natal, rodeado de los suyos.

Fierro Cubiella, en un artículo en Diario de Cádiz el 2 de marzo de 2004, nos mencionaba la posibilidad de que la Galería fuese construida en el subterráneo de la casa.

La casa fue objeto de una restauración bastante buena por parte de la Junta de Andalucía hace poco tiempo, gracias a la insistencia del historiador Juan Ramón Ramírez y el buen trabajo de los restauradores. Así, hoy podemos entrever, aunque bastante de lejos, la mansión donde Pedro Alonso O´Crowley soñó con hacer un museo.

Fuentes:
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- Solé, Pablo Antón, "El anticuario gaditano Pedro Alonso O´Crouley" Archivo Hispalense, Revista Histórica, Literaria y Artística, tomo 44, nº136.
- Fierro Cubiella. JA. "La Casa de O´Crowley" en Diario de Cádiz, 2 de marzo de 2004.
- Ravina Martín, Manuel "Testamento de O´Crowley" en 23 testamentos del Cádiz de la Ilustración. 
Cádiz, Consejería de Cultura. AHPC.
- Joseph Ponz y Antonio Ponz, Viage a España. Madrid, 1794.